viernes, 12 de febrero de 2010

La Habitacion Olvidada.

(Prefacio a "La Prediccion") 



Lo cierto era, que desde ya hace días, de noche y no solo porque fuese de noche el hecho. Pues es de noche cuando las ausencias, se hacen fuertes y notorias. es como si la luz artificial que aunque intenta ser cálida, deja entre ver aquellos espacios vacíos, que se van quedando, de aquellos que se han mudado.

Era de noche mientras miraba con nostalgia, aquella habitación de junto. Aquella serena y callada habitación que algún día estuvo habitada por alguna calidez que ya no brillaba igual mas que por ese nostálgico recuerdo que llegaba con cada noche.



De alguna manera sabia que, no volvería a ser habitada de nuevo, o al menos no por la misma persona que originalmente habría vivido en aquella habitación, quien con un empeño soñador decoro con papel, sus bien pintadas paredes, que cuidadosamente selecciono aquel preferido color azul, para luego contrastarle con aquellos recortes de revista, que entre fotos, frases e imágenes, creaban el Collage perfecto para cada rincon.


Un habiente creativo e inocente como su dueño anterior, ahora sentenciado por una promesa de ser dejado atrás abruptamente, sin motivos suficientes para haberle hecho semejante preposición. Sin embargo seguía de pie, solo, sin cambios, conservando una oposición al tiempo. Obscura de día, luminosa por momentos de noche, Olvidada.


Cada noche le miraba y esperaba verla de nuevo habitada, escuchar esos ruidos tan característicos de aquella habitación. Entrar en ella y sentarme sobre su amable piso de madera, para escuchar alguna que otra platica que pidiese mi compartida opinión.


De algún modo sabia que no sucedería de nuevo, quien… cuando, como paso tan pronto que dejo de ser la sensación habitual a ser un sueño cotidiano. Era la misma pregunta cada noche, el mismo sentir, la misma intriga. La culpabilidad era mas pesada cada vez mas, que debí decir, como debí actuar la ultima vez que le vi… fue tan surreal, tan veloz. Fue como si no hubiese podido hacer nada, como si tampoco hubiese podido hacer algo en concreto. Aunque lo mas pesado era saber el hecho de no haberle dicho nada antes de que partiera… quizá dentro de mi existía la esperanza de que algún día volvería de nuevo…

lo ultimo que recuerdo fue sentarme de nuevo sobre aquel piso de madera desgastada, me senté a esperar. espere junto a aquellos blancos muebles, hasta que se tornaron amarillos, espere junto a aquella cuidada pared hasta que su tono cambio y palideció entre grietas y despostilladuras… espere sentado junto aquel amable piso, que se perdió entre la polilla y la corrosión del tiempo.


Espere inmóvil, hasta caer en cuenta que mi presencia, mis recuerdos, mis culpas… al igual que el tapiz, desgarrado sobre aquella pared vieja, pálida y descuidada… sin previo aviso, habíamos sido abandonados… El dia que aquella habitación y yo morimos, en el olvido.